lunes, 31 de octubre de 2011

Estrellas

De tanto mirar a las estrellas, sus retinas se quemaron. Su madre siempre le había dicho que no mirara al Sol directamente. Pero él no sabía que las estrellas eras soles. Pablo, ciego, aprendió una valiosa lección.

domingo, 30 de octubre de 2011

El Señor Cuántico #17

Confuso aún ante los recientes sucesos, el Señor Cuántico decide ir al bar a tomarse un trago. Solo uno. No sea que las cosas vuelvan a irse de quicio. Pide un whisky con hielo. Cinco minutos después, el Señor Cuántico está por los suelos. Todas las bebidas que había alrededor suyo se han duplicado y aparecido dentro de su cuerpo. Beodo perdido, abandona el bar y vuelve a casa dando tumbos. De repente, le entran ganas de mear. Como buen borracho, se dispone a hacerlo en la calle. Mea, y mea, y mea y sigue meando. Ya lleva cinco minutos meando contra la pared. Todo lo que suelta vuelve a aparecer en su vejiga. La gente forma círculo alrededor del Señor Cuántico sorprendidos por su enorme potencial orín. Un grupo de japoneses comienza a sacarse fotos con él creyendo que es parte de una atracción.

sábado, 29 de octubre de 2011

Historia Futura

Libros de historia en los que se estudian los sucesos futuros, pero que no conocen el pasado.

viernes, 28 de octubre de 2011

Guía Michelín

Querer llevar la guía Michelín a los ciegos. Incorporar la guía Michelín a los perros guía. Perros con la piel en braile. Que si a un ciego le da hambre, tenga la guía incorporada dentro de su propia guía. Aumentar las funciones del perro. Todos ganan.

jueves, 27 de octubre de 2011

Después de la Vida

Religiones que, en contra de la ciencia, defienden que después de la vida no hay nada. "Creed en Dios porque después de la vida no llegareis a él. Desapareceréis, pues esa es su misericordia". Millones de seguidores.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Airbags

Ir en coche y tener un accidente. Un accidente brutal. Saltan los airbags para proteger al coche del golpe. Ni un rasguño, ni una deformación, ni una luz rota. El conductor está muerto, pero el coche no tiene porqué pagar las imprudencias de su dueño.

martes, 25 de octubre de 2011

Lectores

El otro día vi un libro en un escaparate titulado "El Lector de Cadáveres". No sé de qué va ese libro ni creo que lo sepa nunca. Supongo que irá de un tío que trabaja de cajero en el Mercadona, que aburrido de la rutina, comienza a matar gente y a pasarlos por el lector de códigos de barra con la esperanza de recuperar la ilusión que inundaba sus primeros días de trabajo. O algo así.

Es importante elegir un buen título para los libros.