sábado, 31 de diciembre de 2011

Fin del Mundo

En algún univeso (o en el nuestro mismo, quien sabe), cuando termine de sonar la última campanada del año, el mundo desaparecerá. El fin del mundo. Los nativos americanos habrán acertado.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Gente Guarra II

Un metro atestado de gente. Se sube un tío a tu lado. Se agarra a la barra del techo y expone su sobaco a tu nariz. No huele a nada. Es un tío limpio. Pones cara de asco.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Velcro

Ponerse velcro en los labios. Como el de las zapatillas, pero para tener la boca cerrada. Que sea una moda de esas. Como quien se pone un pirsing o un tatuaje.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Inocentadas

Dice la constitución, que si se produce un asesinato el día de los Inocentes, el acusado puede alegar a su favor, que el siniestro se trataba de una inocentada, quedando libre de cargos y siendo indemninzado.

martes, 27 de diciembre de 2011

Gente Guarra

Dos personas. Una junto a la otra. En un momento ocurre algo tal que así:

- "Perdona, tienes algo en el pelo".
- "¿Qué es? Quítamelo".
- "Era un piojo. Ya está".
- "Gracias".

Si hubiera sido una pelusa o algún trozo de algo no le habría dicho nada. Habría callado y pensado cosas como "qué cerdo es".

lunes, 26 de diciembre de 2011

Momento Histórico

Diálogo (por Skype) entre Churchill y Hitler:

- "Hitler, ¿Has invadido Polonia otra vez?"
- "Nein. Yo no he sido".
- "¿Te estás poniendo rojo?"

Decirle a un nazi que se está poniendo rojo. Tamaña injuria significó el inicio de la guerra.

domingo, 25 de diciembre de 2011

El Señor Cuántico #24

El Señor Cuántico no olvidará nunca como Papá Noel no llegó aquella noche de su octava navidad. Él lloraba porque ese año no le había traído regalos y su madre, en vez de consolarle, andaba de cháchara con la vecina. Un mes después, se descubrirían dos esqueletos vestidos de Papá Noel en la chimenea de su casa. Las pruebas forenses, determinaron que se trataba del mismo individuo que, por desgracia, se había duplicado mientras bajaba por la chimenea quedándose así atascado. El Señor Cuántico (entonces señorito) pudo así disfrutar de sus regalos con un mes de retraso, mientras su madre, sin que él supiera porqué, consolaba a la vecina.

Feliz Navidad.