sábado, 30 de julio de 2011

Estudiar

Ese día, olvidé cerrar la puerta con cerrojo y mi madre me pilló estudiando aritmética. Todavía recuerdo, como si fuera hoy, la bronca que mis padres me echaron esa misma noche. Me dijeron, que si seguía estudiando, me quedaría ciego y me crecería pelo en la palma de las manos.

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